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miércoles, 23 de septiembre de 2026

El Comentario

Cuando parecía, después del partido disputado en Valladolid que, el equipo, iba “enganchándose” un poco, se veía algún brote verde, estábamos contentos , al menos, de que la fiabilidad defensiva estaba siendo un muy buen punto de partida, cuando nos íbamos para tierras catalanas para enfrentarnos al Sabadell pensando en consolidar estas mejoras y llegar “como tiros” al derbi, resulta que nos llega un “bofetón” a mano abierta, una cura tremenda de humildad, un tremendo baño de realidad, y vemos la peor versión de los nuestros, con una endeblez defensiva tremenda , superados y arrollados por el rival, una versión muy triste, paupérrima, que vuelve a agitar los fantasmas tan habituales de este club, y, en definitiva, dejándonos una severa derrota y, a los aficionados, un “mal cuerpo” tremendo para afrontar ahora el partido ante el eterno rival. Y es que el partido del Domingo en la hora del “vermut”, solo puede calificarse de lamentable, vergonzoso, por parte de los nuestros, sin alma, sin espíritu, sin corazón, sin NADA DE NADA, superados en todos y cada uno de los aspectos del juego, en todas las zonas del campo, por un Sabadell que sabe a “lo que juega”, aprovecha sus virtudes, y, al menos  a nosotros, nos pegó un baño tremendo.

Y además, para más escarnio, pronto nos dimos cuenta de que el partido iba ir por este cauce, por estos derroteros, incluso ya nos lo barruntábamos desde que vimos la alineaciones, con esas decisiones extrañas a las que nos tiene acostumbrados Calero, con esos jugadores que TODOS vemos que “no están”, salvo él me quiero imaginar, con un dibujo “raro”, y poco después, ya antes del minuto de juego, con una jugada que ya nos demostraba que íbamos a jugar el partido al ritmo del Sabadell, a “lo que quisieran” los catalanes. Y por desgracia no nos equivocábamos, nos dimos de bruces con “nuestra realidad”, y desde el comienzo fuimos sometidos por un equipo que nos superó en todo, que nos ganó cada duelo, cada contacto, que nos sometió a una presión de la que fuimos incapaces de salir, que fué superior en el centro del campo, en bandas, en tres cuartos, que se “hinchó” a llegar por los costados siendo un auténtico calvario para nuestros laterales, nos puso incontables centros laterales, y que, encima, esta vez se aprovechó de una defensa indigna, muy lejos del nivel que habíamos visto hasta ahora y, que pensábamos, teníamos. En resumidas cuentas, derrota muy merecida ante un rival que, con poco, como decíamos en la crónica, solo con “usar” sus armas BIEN, nos desnudó y dejó nuestras muchas “vergüenzas” al descubierto.

Y en la hora “vermutiana” del Domingo, calurosa jornada catalana, salimos  con Aarón en portería, Aisar en la derecha que, sigue demostrando, sus grandísimas carencias técnicas, Calvo junto a Domínguez de centrales que, esta vez, estuvieron horribles; y en la izquierda un inenarrable, bochornoso, lamentable Juan Cruz , ya desde el minuto de juego, y que, hasta ahora, sigue siendo uno de los “agujeros” negros inentendibles de Calero; en el centro del campo, otra “idea” Caleriana con casi un “rombo” que fue la nada, con un Youness bajísimo, un Aldasoro que, igual que Cruz, hasta ahora es absolutamente intrascendente; Villahermosa que sigue demostrando muy poco, y Reina un poco “tirado a banda” que, en este comienzo de temporada, y sintiéndolo mucho el decirlo, es un cero a la izquierda; en la derecha Pablo y arriba Isfan.

Y de la primera parte, solo decir que fue infame, indigna de un equipo como el Real Oviedo. Nos pasaron por “encima”, hicieron con nosotros lo que quisieron, jugamos a su ritmo, fuimos un pelele en sus manos, nos metieron el primero rápido, antes del descanso otro, y prácticamente nos sentenciaron. De los “de rosa”, ni noticias. En la segunda, con los cambios, raros como casi siempre, mejoramos algo porque era imposible hacerlo peor, fuimos capaces a acortar y “pensar” que nos podíamos meter en el partido, pero fue un espejismo, y sin tiempo a llegar a más nos sentenciaron definitivamente con otro error. Lamentable, y muy deshonroso.

Y ahora, tras este tremendo “baño” de realidad, tras este varapalo tan terrible, toca el más difícil todavía que es el partido del Sporting, el “derbi” que vuelve. Esperemos, desde el primero, el míster, hasta el último de la plantilla, que se den cuenta que la imagen del otro día no se puede, ni se debe, de repetir, porque eso, como decíamos en la crónica, sería una losa demasiado pesada con el público como ya esta con la “mosca” detrás de la oreja. Y ,sobre todo, esperamos que, pese a que por desgracia en nuestra plantilla pocos, por no decir ninguno salvo algún canterano, hayan mamado el “oviedismo”y la tremenda rivalidad ante los de la villa marinera, sean capaces todos los jugadores a “imbuirse” en ella y que piensen que, si son solo “tres puntos”, pero para los oviedistas, para los fieles aficionados, ese partido ES ALGO MÁS. Recordadlo siempre.

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