
Pues tercer partido, de los cuatro disputados hasta el
momento en esta Liga,jugado en “nuestro”
Tartiere y otra vez mas que, por unas cosas o por otras, nos quedamos sin
poder saborear una victoria, otra vez como contra el Granada sumamos un “pírrico”
punto y, lo que es mucho más preocupante, continuamos sin poder ver ni un mísero gol logrado por los “de azul”, por los nuestros,
en nuestro estadio, dejándonos a los “aficionados” una tremenda frustración que
va en aumento. Esta vez, a diferencia del partido jugado ante el Leganés,
fuimos “nosotros” los que nos quedamos con un jugador menos muy pronto, en la
primera parte, pero a diferencia de ese partido en el que “nunca” fuimos
capaces a plasmar nuestra superioridad, este Domingo, reitero, en inferioridad
durante muchos minutos, el equipo, al menos, dió otra imagen, la de un equipo
sólido y que supo jugar sus bazas,
superior a un “triste” rival aún en inferioridad, creando ocasiones, haciéndose
merecedor al gol y a la victoria pero al que, una vez mas y parece que “un año
mas”, sigue penalizando su absoluta falta de colmillo arriba, al que lograr
materializar un tanto se sigue convirtiendo en poco menos que un milagro.
Y me gustaría también dedicar un “epígrafe” para la
expulsión que sufrimos y que, cuando el equipo se notaba que estaba mejor que
el rival, nos dejó muy tocados antes incluso de la media hora del partido. Y es
que podemos hablar de los árbitros, de cómo
nos tratan, pero esa jugada, esa entrada fuera de lugar y a destiempo, en
una zona sin absoluto peligro, en campo incluso del rival, de un “veterano” como
Aldasoro,ni es comprensible, entendible, y por parte del club debería de ser recriminada.
No es normal que un tío ya curtido en muchas lides como él, provoque esta
expulsión, deje a su equipo con unos menos y muy “tocado” por una entrada sin ton ni son. Esperemos que
alguien se lo haga ver, porque reitero, ya no es un chavalín recién llegado, y no se pueden cometer estos graves
errores. Y los que también parece muy claro por lo visto hasta el momento es que
el equipo esta en pañales en
cuanto a trabajo “táctico” , en cuanto a
estrategia, prácticamente no hemos sido capaces a sacar “ningún rédito” a todos
los balones parados que generamos, que queda un trabajo ingente por delante,
que Calero, por lo visto, de momento poca mano
ha metido en el equipo, y que urge ir recuperando “jugadores” de los que
hasta ahora no están, porque de momento los hay que poco o nada aportan, y también,
que fisicamente este equipo dé un paso
adelante pues, de momento, parece que
estamos muy poco frescos.
Y el Domingo en la primaveral tarde del Tartiere, eso
si a una hora muy temprana, comenzábamos con Aarón en portería, Aisar en la
banda derecha que sigue demostrando su velocidad, carácter y corazón, pero al
que técnicamente le falta un mundo; como centrales tras la baja de Costas entró
Domínguez junto a Calvo; en el centro del campo un doble pivote con Reina y
Villahermosa, en la derecha un muy indolente y “pasota” Jacobo, en la izquierda
Pablo, en la media punta Villahermosa y arriba Isfan. Y el partido era de
absoluto dominio azul, con un Burgos muy timorato y pobre, con alguna ocasión para
adelantarnos, hasta que llego la “entrada a destiempo”, la revisión del VAR, el
quedarnos con unos menos y complicarnos el partido. No obstante, tras retrasar
su posición un poco Villahermosa, continuamos bien, solidos atrás e incluso
creando ocasiones calaras.
En la segunda parte seguimos bien, creando llegadas y ocasiones, lo merecíamos, incluso los cambios nos sentaron bien. Ya en la recta final nos comenzaron a “pasar” las piernas, el fuelle no daba, el Burgos mas por la superioridad numérica que por calidad, porque la verdad fue un rival muy pobre, lo intentó algo más, y al final casi que “firmamos” el punto. Una autentica lástima porque pese a estar con 10, si alguien mereció ganar fue el Real Oviedo. Y ahora, toca rendir visita a Zorrilla para enfrentarnos a un Real Valladolid que, llamado también a estar en la zona noble, ha comenzado también muy dubitativo, con muchas dudas y malos resultados. Esperemos poder dar una alegría a la “afición” que, sin duda y en gran número, se desplazara a la capital castellana.



















