
Triunfo, muy necesario para no ir “descolgándose” de
los puestos que, se supone, deben de ser a los que aspiramos, pero sobre todo
para sumar otra vez fuera de casa y dejar atrás, ojalá así sea, los últimos dos esperpentos que habíamos perpetrado
fuera de casa , ante Sabadell y Eldense, que nos habían puesto tremendamente “colorados”.
Pero la realidad es la que es, si se ganó……..pero……..debemos de sacar a relucir
ese “dicho” tan conocido de que “los
arboles no nos impidan ver el bosque”. Y es que pese a que se lograron los
tres puntos, ante un rival muy pobre, con el partido “casi” sentenciado a
comienzos de la segunda parte, otra vez fuimos incapaces de “acabar”
tranquilos, nos fuimos totalmente del partido, incapaces de mantener el control
del balón, nosotros mismos, con nuestras carencias, defectos y errores, fuimos
los que metimos otra vez en el partido al
Ceuta, y los últimos minutos, reitero que por nuestras carencias, fueron un
suplicio extremo, y poco menos que acabamos “colgados” de nuestro larguero y
suplicando porque el arbitro indicase el final.
Y es que el equipo, pese a que, como en otros
partidos, se adelanta pronto y tiene todo
en su mano para hacer el partido que más le conviene, jugando “con los
tiempos”, con las necesidades del rival, para tener el “control” del encuentro,
a tener el balón y defenderse con la posesión porque “mimbres” creo que tenemos
para ello. Pero no, muy al contrario, siempre nos dejamos “dominar”, cualquier
rival nos supera en posesión, nos vamos echando atrás, mucho más cerca del área,
y ya, si somos capaces a robar, nos cuesta un mundo llegar arriba. Y el rival,
con muy poco, con unas limitaciones terribles, pero si le das la ocasión, pues terminas
sufriendo como perros. Y, aunque el Sr. Calero un par de días antes del partido
en tierras ceutíes se puso “muy esplendido
y un poco engreído” en una rueda de prensa en la que dijo textualmente que "aunque alguno diga que no sabe a qué juega este
Oviedo, sí lo sabemos; La gente que opina eso no ve bien el fútbol”. Pues Sr. Calero, yo debo de ser uno de esos que NO veo
bien el futbol y que aunque lleve muchos años viéndolo y tratando de disfrutarlo, está claro que NO
tengo ni puñetera idea porque yo si que NO SE a que quiere jugar este Real
Oviedo, que me cuesta mucho ver cuál es el proyecto
o esquema que usted intenta instaurar y desarrollar.
Ya lo expresé el otro día, días sin un delantero de
referencia, un jornada con defensa de “cinco”, con carrileros largos, sin
un equipo “tipo”, ahora empecinado en el
esquema de “poblar” el centro del
campo con cinco jugadores de características similares y todos “por el centro”
y debiendo de caer alguno a las bandas,
sin ningún jugador “especifico” de banda, con los laterales” muertos” porque
tienen toda la banda para ellos, con escasa ayuda sobretodo el otro día por la
banda derecha…….no sé, yo, reitero, pese a no saber NADA de futbol, sigo sin
ver a que queremos jugar. Pero bueno,
solo trato de expresar aquí mi opinión, critica aunque siempre constructiva, y habrá
que seguir confiando en que sigan llegando victorias.
Y en el mediodía en la ciudad ceutí, en tierras africanas,
y con unos cuantos “chalados” oviedistas en las gradas del Murube que, como siempre,
no dejaron solo a su oviedin, repetimos
la alineación de la anterior jornada ante el Eibar, con un centro del campo “poblado”
por el centro con Youness, Aldasoro, Reina, Gotti y Enzo, y arriba Mingo. Y
comenzamos bastante bien, combinando, tratando de tener la pelota que es para
lo que , se supone, esta concebido el meter tantos “jugones” por el medio y sin bandas, y tuvimos alguna llegada. En
la segunda de un par de faltas provocadas por el chaval Enzo, nos adelantamos,
y después tuvimos algún tiro mas para haber abierto más brecha. Pero ya en los últimos
minutos, comenzamos a ceder el “balón”, cosa que no entiendo con los jugadores que teníamos sobre el campo, y con sus
carencias, el Ceuta comenzó a “intentarlo”. En la segunda parte otra vez
salimos bien, luego llegaron los cambios que nos asentaron, el pichichi” Domínguez”
logró el segundo, a punto estuvo Morales de lograr el tercero, pero a partir de
ahí, otra vez igual y les dimos “vida”. Y tras el ridículo gol que concedimos, después
de tropecientos rechaces y ser incapaces de despejar el balón, los últimos minutos
a sufrir y rezar, aguantar increíblemente después de lo visto, y al final dar
un suspiro de alivio con el pitido final. Pero el equipo, digan lo que digan,
sigue dando muestras de muchas carencias, limitaciones y vulnerabilidad.
Y ahora, toca otra vez viajar fuera de casa, para intentar
el mas “difícil” todavía, que sería asaltar
el Estadio Juegos Mediterraneos, ante el líder Almería que, como nos pasó
la jornada anterior ante el Eibar, lleva ahora¡¡¡siete victorias!!! consecutivas.
Difícil papeleta, pero lo que tengo claro es que, para lograr algo, este equipo
debe de mejorar y mucho, dar una imagen mucho más “robusta”.

















