.

.

miércoles, 15 de abril de 2026

Lo del Domingo en Vigo fue, visto lo visto durante esta temporada, tan “sorprendente” como meritorio, y sobre todo, lo que nos trasladó a los aficionados, fue al menos un subidón y una gran alegría en medio de esta temporada tan triste y decepcionante. Y es que, para nosotros, sumar la segunda victoria consecutiva por primera vez en esta Liga, volver a ganar fuera de casa tras aquel ya lejanísimo partido en Valencia, meter tres goles a domicilio, y lo que es mas importante, porque recordemos que ya “alguna” vez habíamos logrado tres goles en campo contrario, saber manejar la ventaja y dejar la puerta a cero, solo se puede considerar como algo muy “sorprendente”, increíble, pero a la vez muy reconfortante. Y es que el otro día, ya desde el comienzo, todo salió a “pedir de boca”, poniéndonos pronto por delante, marcando un segundo gol “clave” justo al borde del descanso, saliendo muy bien en la segunda sin conceder nada y sentenciando el partido pronto tras el medio tiempo.

Y por fin, como decíamos en la “previa”, por fin vimos en los nuestros una imagen “parecida” a la que nos suelen dejar en la Tartiere, poniendo “todo ”lo que tienen, siendo conscientes de las carencias y limitaciones, pero poniendo garra, pundonor, espíritu que es lo que les podemos pedir. Porque ya somos conscientes hace mucho, que lograr competir con este “déficit”, esta carencia de recursos que tenemos, casi puede considerarse como milagroso, y el sumar puntos aún mucho más. Cuando el equipo pone lo que tiene, que no es mucho lo sabemos, poco se les puede reprochar, el ver a los nuestros, al menos, dignificar el escudo y la camiseta con lucha, brega, orgullo, los aficionados nos sentimos recompensados. Y sobre todo, esos oviedistas que siguen “viajando” con su equipo a todos los lugares de España cada fin de semana. Y si encima, podemos alguna semana disfrutar con una victoria como esta, pues mucho más.

Y el Domingo, en la soleada  tarde viguesa y en la llamada jornada “retro” pergeñada por la LNFP, salimos a Balaidos con la camiseta a rayas azules y negras con Aarón en portería, Nacho Vidal en la derecha y en la izquierda Javi Lopez; en el eje de la defensa una pareja que ,parece, se “consolida” Bailly y Calvo; en el centro del campo un doble pivote con Sibo y Fonseca; en una banda Thiago y en la otra Ilyas; en la media punta Reina y arriba el “renacido” Viñas. Y pese a un susto casi al minuto, todo comenzó muy bien con el gol de Reina casi al principio. A partir de ahí, bien situados y un Celta que lo intentaba pero con pocas ideas y poco peligro. Y casi llegando al descanso, un gol vital de Viñas que nos daba mucha vida.

En la segunda parte, y a diferencia de otros partidos donde íbamos por arriba en el marcador y salíamos a verlas venir, esta vez entramos muy bien, dominantes, incluso buscando ese tercer gol que llegó y que, parecía, nos tranquilizaba definitivamente. Los gallegos que metieron más pólvora arriba, pero el equipo esta vez estuvo “muy bien”, muy sobrio, muy bien plantado, posicionado, casi sin conceder nada, llegando al final del partido con una gran victoria, al menos, para la ilusión. Y ahora, aunque seguimos “colistas” después de que todos los de abajo ganasen, toca esta semana de descanso por la final de la Copa del Rey, preparando el “sprint” final de la competición. Sabemos que es casi imposible, pero al menos es equipo sigue “compitiendo”, no se ha dejado ir, lo intenta, y afrontara la próxima semana, ambos en el Tartiere, dos partidos ante Villarreal y Elche que pueden marcarnos, definitivamente, en un sentido o en otro. Lo dicho, partido a partido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario