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martes, 24 de febrero de 2026

El Comentario

Se intenta, se lucha, se pelea con nuestras “escasas” armas, no lo vamos a poner en duda, pero el resumen de casi todos los partidos termina siendo el mismo: todo lo que hacemos, sigue sin dar, al equipo no le llega  y pese a que, a veces como en esta y otros partidos, pensemos que está cerca la victoria, al final la cruel y dura realidad es que, con poco, con casi nada que lleguen a necesitar, solo poner esa poca marchita más que nosotros no tenemos, los rivales terminan dejándonos con la “miel en los labios”. Es lo que hay, el equipo no da para más. Y el sábado, en San Sebastián, fue otra muestra más de impotencia, de ver como se nos volvía a escapar un partido con cero a dos en el marcador entre “los dedos”, por nuestra gran debilidad, carencias, y una defensa de parvulitos, que dejó, en apenas veinte minutos, a un pobre equipo donostiarra, darle la vuelta al marcador casi “sin inmutarse”. Y la verdad es que, en la mayoría de las ultimas jornadas, en bastantes, nos hemos puesto por delante en el marcador, hemos soñado con lograr victorias, pero por unas cosas o por otras, principalmente por nuestra fragilidad en casi todas las zonas del campo, únicamente llego a buen puerto el partido ante el Girona con los tres puntos…y gracias.

Y es que Almada pocos cambios hace, cuenta con los que cuenta, con sus muchas limitaciones, más o menos ha hecho un “equipo tipo”, únicamente entra “alguien” por lesiones o sanciones, y ese equipo, pese a su inferioridad con casi todos los rivales,  suele dar la cara en los partidos mientras les dura la “gasolina”. Pero cuando ya las fuerzas se agotan, flaquean, los rivales suelen sar un paso adelante,sobretodo “tirando” de banquillo y metiendo jugadores de refuerzo que suelen dar un giro al partido. Y ahí es donde, como decíamos en la crónica, nosotros vemos “que no hay más”, que si ya el equipo titular es bastante pobre, lo que nos ofrece el banquillo es prácticamente nada, con jugadores que apenas aportan y que, cuando hay que darle energía y fuerza al equipo, lo que suele pasar es que encima nos debilitamos. Y ahí, los rivales, con poco, prácticamente con nada, solo aprovechando nuestras carencias, como ocurrió el anterior partido ante el Athletic y este ante la Real, nos suelen ajusticiar. Y, aún a costa de parecer muy pesado, siempre “con lo mismo”, ahí es donde debemos de “girar” la mirada para los fenómenos, los desahogados de la Dirección Deportiva y echarles en cara, recriminarles la vergüenza de plantilla que han perpetrado. Como también decíamos en la “crónica”, es muy triste ver lo que vemos cuando, viendo el nivel de la Liga, con tres o cuatro fichajes que ESTOS hubieran hecho “de verdad”, no recortes, retales, rellenos como los de ahora del invierno, podríamos estar luchando de “tu a tu” en la competición.

Y el sábado en la “hora” Real Oviedo de las dos de la tarde, salíamos al “Reale Arena” con Aarón en portería, en la derecha Nacho Vidal y en la izquierda Javi López; en el centro de la defensa otra vez un desafortunado Bailly haciendo pareja con un  (otra vez más, y van….)horrendo Carmo; en el centro del campo Sibo esta vez, tras la sanción de Colombatto, junto a un “insípido” Fonseca; en una banda Ilyas y en la otra Hassan, otra vez en la media punta Reina y arriba Viñas. Y la verdad es que la primera parte fue muy sosa, apática, con un Real Oviedo que estaba bien colocado, trataba de robar y “salir” rápido pero poco incisivo, y una Real Sociedad que parecía decir, “…bah!!!!, es el colista, ya llegará nuestra oportunidad y los goles”…..pero ofreciendo muy poco. Y en la segunda parte “todo se desató” con dos goles de Viñas seguidos en sendos saques de esquina. Pero a partir de ahí, nuestras vergüenzas, nuestras costuras salieron a relucir, y tras la entrada en los vascos de “savia” nueva desde el banquillo que revolucionó el partido, a diferencia de nuestros cambios que nada aportan, un buen centro lateral mal defendido por nuestros centrales, un corner con cantada incluida de Aarón, y una llegada “solos”, con Nacho y Carmo llegando tarde, le dieron la vuelta al marcador y nos dejaba la “enésima” cara de tontos.Al menos, al final como ya ocurrió en Girona, evitamos la “debacle” total con un gol de Bailly que, de poco vale. Tremenda manera de “tirar partidos” por la borda.

Y ahora, el sábado, toca recibir en el Tartiere a todo un Atlético de Madrid que esta semana tiene una cita decisiva en Liga de Campeones. Esperemos, al menos, seguir dando “la cara”, que los aficionados podamos sentirnos, mínimamente, orgullosos de los nuestros y, a ver, si podemos llevarnos una alegría. Difícil, pero….

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