Partido extraño. …….Y en el que, al menos este que escribe, y el resto de los que estábamos “sufriendo” en la grada, nos dimos cuenta desde el principio, que el equipo había salido excesivamente “espidico”, desatado, sin calma, con las revoluciones excedidas, azorado, alterado, sin calma alguna, como queriendo meter “el segundo” gol antes que el primero. Y encima, tras ponernos por delante en el marcador, el “guion” parecia igual……….sin pausa, sin tenerla, sin tranquilidad, sosiego….Y así, se veía que “jugábamos” un poco a lo que quería el Zaragoza, al partido de “ida y vuelta” continuo, sin control, al correcalles, y a eso, el Real Oviedo no “sabe jugar”. Somos un equipo de pausa, de estar bien juntinos atrás, de estar replegados, de defender juntos, y no de una “locura” de ataque y defensa en la que nos cuesta replegarnos y sufrimos mucho con transiciones tan rapidas.
Y en ese caos, que nosotros “mismos” nos creamos por no saber mantener un poquito el “control”, el tempo del partido, el triunfador fue el equipo que no tenia nada que perder y que se encontraba mucho más cómodo en la “locura”. Precisamente en este partido, deberíamos de haber sido mucho más “Cigandistas”, haber jugado nuestra baza de que no “pase” nada, y tras el gol, haber jugado a que se jugase poco y buscar la sentencia en alguna jugada aislada.
Pero no……., fuimos “ a la guerra”, al tu a tu, al combate cuerpo a cuerpo, a la locura y nos salió….casi cruz. Y encima, aparte del “sin dios” de partido, hicimos defensivamente uno de los peores encuentros que recordamos………Pero está claro, que de esa manera, sin estar bien “arropadinos” y defendiendo juntos, nos cuesta horrores…..En el toma y daca constante, siempre salimos “malparados”. Al menos fuimos capaces en todo este caos, y tras incluso fallar otro penalti, de sacar un punto que puede ser “vida”.
Comenzábamos en la fantástica noche de Lunes, con un muy buen ambiente en la grada y con un publico, que cuando se “nos pide” y se nos da algo, llevamos en volandas al equipo, con la defensa del otro día, con Pierre e Isaac en los laterales, con un Costas y Calvo, que no fue de ambos su mejor partido, como centrales, Brugman y Luismi de pivotes, un flojo Borja en una banda, en la otra “la broma” de un tristísimo Sangalli, y arriba Baston y Obeng. Y el partido comenzó, como decimos, con un R. Oviedo excesivamente “revolucionado” y con un Zaragoza con el desparpajo del que nada se juega, y encima con la lesión de Pierre que hizo entrar a un Mossa que “ya” no está para esto. Mucha igualdad, reitero, demasiado ida y vuelta ,hasta que revisado por el VAR llego el penalti y el gol de Bastón. Todo parecía encarrilado, y pensamos que íbamos a “dormir” el partido, a dejar pasar el tiempo, y si se podía,cerrar el partido en alguna ocasión. Pero nada más lejos, sino que seguimos “fuera de si”, y los maños, aprovechándose de eso y de los errores groseros defensivos, dieron la vuelta al marcador en “nada”, cuando parecía tras los últimos encuentros que nuestra defensa era “indestructible”. Fuimos capaces a empatar otra vez, pero la enésima pifia, nos hizo encajar el tercero. Casi “na”…...tres goles en contra en poco más de media hora y en el Tartiere.
En la segunda parte, empatamos rápido, tuvimos la victoria en un “nuevo” penalti errado por Bastón, llegaron los cambios, pero nunca fuimos capaces a “tranquilizarnos”, e incluso pudimos perder al final del partido. Un punto que puede llegar, en su caso, a ser de oro, aunque con calma y sosiego, los tres se hubieran quedado en “casa”.
Y ya sin tiempo a lamerse “las heridas”, toca finalísima en Las Palmas. Nadie cede arriba y sabíamos, aun ganando el Lunes, que a tierras canarias había que ir a sumar. Esperemos ver esa otra versión azul “con más poso”, con más sosiego y calma, buscando lo que se necesite, que con sumar puede valer………..Esperemos.

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