Una jornada más, poco que añadir a los últimos “comentarios” plasmados en este blog: otro partido lamentable, bochornoso. Y es que , por desgracia, casi que da lo mismo “cuando escriba” esto, porque se repite si y jornada también, salvo honrosas excepciones, como el partido del otro dia ante el Valladolid. Y es que sobretodo la imagen que estamos mostrando a domicilio, en estos últimos par de meses, es paupérrima, tristísima, de un quipo mediocre que, por desgracia, es lo que somos. Seguimos escuchando, viendo, nos bombardea la prensa, con el “humo” de la promoción, pero todos los aficionados, a poco que seamos ecuánimes y veamos un poquitín el futbol que desplegamos, nos damos cuenta de que todos esos “cantos de sirena” es una absoluta quimera. Porque el equipo, y a fe que ya lo he repetido un montón de veces, NO da para más, es una medianía y da para estar navegando por zona “tranquila” pero poco más.
Y encima, si a nuestras conocidas carencias, a nuestra falta de “calidad” palpable, añadimos de vez en cuando “unos ataques de entrenador” de Ciganda muchas veces difíciles de entender, con sistemas extraños, jugadores fuera de sitio, “recargando” la zona defensiva y con inferioridad clara en el centro del campo, con soluciones a posteriori también raras, y tirando tres cuartas partes del partido ante un rival flojo, pues casi que se convierte en imposible. Así, otro “puntin” mas, otra muestra de impotencia e incapacidad mas y otro cabreo para los miles de aficionados oviedistas, que sin duda fueron lo MEJOR del partido, que viajaron para ver en directo semejante esperpento.
Y el sábado en Lugo, comenzábamos con muchas, demasiadas sorpresas en la alineación. Desconociendo el porque, ante un equipo que tampoco es que sea la repera en ataque, volvimos al sistema de tres centrales, con Tarin acompañando a Costas y Calvo, con Lucas en la derecha y Mossa en la izquierda, Jimmy y Brugman de doble pivote, un absolutamente inoperante Jirka en una banda, el sorpresa de la entrada de Hugo Rama en banda y arriba Baston. Y el partido, entre dos equipos absolutamente mediocres, planos, sin mordiente ninguna, fue en su primera parte un auténtico tostón, un bodrio infumable. Y eso que la única ocasión reseñable de esos primeros cuarenta y cinco minutos fue nuestra en las botas de Lucas. Y en la segunda, la misma inoperancia de ambos aunque Ciganda parece que se le encendió la “bombilla” e hizo varios cambios de salida, hasta que un balón parado, como no, sirvió a los gallegos para ponerse por delante. Como siempre, tras ir por debajo, el habitual quiero y no puedo, hasta que ya casi al final, un penalti claro pero incluso fallado otra vez por Baston y que, tampoco entiendo muy bien el porqué se repitió, nos dia para sumar el habitual puntin de la impotencia.
Prácticamente la temporada parece estar finiquitada, con la salvación “virtual” lograda y, pese a quien pese, lejos de los puestos cabeceros. Y ahora, en el día de “nuestro” aniversario, nos rinde vista unos de esos equipos duros, rocosos, qyue se nos suele atragantar: el Fuenlabrada. Esperemos, en dia tan señalado del oviedismo,al menos nos hagan llegar una alegría.

No hay comentarios:
Publicar un comentario