La verdad, es que como podréis comprobar ya por el tiempo pasado desde la disputa del partido el pasado sábado en el Tartiere, cada vez se me hace mas “bola” y mas complicado el escribir las opiniones sobre “lo” que nos ofrecen, una semana si y otra también estos jugadores sobre el terreno de jugo: la nada mas absoluta. Y es que el desasosiego, la desazón, e incluso lo mas triste, casi llegando a la “indiferencia”, son los sentimientos que tenemos la mayoría de aficionados. Porque es ver cada partido, cada encuentro, en casa o fuera, en sábado o domingo, a una hora u otra, jueguen unos u otros, la misma inoperancia, incapacidad, impotencia, desastre, y un equipo que, hoy por hoy y con lo que ofrece?, se denota absolutamente incapaz de ganar a nadie.
Las jornadas van pasando, la
cosa se sigue complicando y mucho, y es muy triste comprobar que temporada tras
temporada, la cosa, el club no es que no evolucione, que mejore, sino que cada
vez va a peor, cada año se nota una
involución y una perdida de competitividad, que por desgracia, mas pronto que
tarde todos sabemos como puede acabar. Y encima, para mas INRI, en estos
tiempos que nos toca vivir, de pandemia, alejados de los campos, sin poder al
menos “dar un grito” aliviador en la grada, cada dia, al menos yo lo noto, el
desapego hacia el equipo es mayor, y aunque el “oviedismo” siempre sobrevive a todo y a todos, reitero que
esa sensación de indiferencia, va llegando y se nota.
Y el sábado, que salíamos con
un lamentable Mossa en una banda, en la otra Nieto, repetía centro de la
defensa incidiendo en Cristian por delante de Grippo junto a Arribas, con un
centro del campo que repetía, pero que una vez mas resulto absolutamente “anecdótico”
y superado, con Borja, Sangalli, Tejera y un penoso otra vez Edgar, en la media
punta un Nahuel que al menos lo intenta y arriba un desparecido porque apenas
le llega “algo” que rematar, Leschuk. Y lo menos que se puede decir del primer
periodo por ambos equipos, pero sobre todo del “nuestro” porque las Palmas se
limito a hacer “su” partido, fue que una vez mas fue lamentable, sin presión,
sin desborde, sin llegadas, como si no nos jugáramos “nada” y dilapidando,
nuevamente, otros 45 minutos. Y en la segunda, el habitual “querer” dar un paso
adelante, el típico ya quiero y no puedo porque
tampoco hay mimbres para mucho mas, e incluso que “nuestros” cambios poca “salsa”
aportan, sino casi mas bien, suelen casi empeorar. Y eso que el conjunto
canario jugo casi 20 minutos con uno menos por expulsión de Jesé, pero ni por
esas fuimos capaces a lograr la victoria. Otro punto “insulso” y un nuevo
varapalo.
Y ahora, ya claramente con la
“soga” al cuello, porque reitero, se nota que NO somos capaces a ganar a nadie,
vista el Sábado a Gijón al derby que, una vez más, nos pilla en un momento
crucial. Sabemos que los partidos de rivalidad son “diferentes” y que poco
importa muchas veces la clasificación, pero para nosotros puede suponer, o un
gran desastre, o un pequeño “punto de inflexión” para creer. Esperemos que sea
esto último.

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